Hernán Cortés, el conquistador del Imperio Azteca

Hernán Cortés, el conquistador del Imperio Azteca

A las tierras de México llegó uno de los personajes de la historia de la conquista española más extraordinario y a la vez impresionante, era un trotamundos de 36 años que tuvo la capacidad de darle al reino de España lo que ningún otro llegó a conseguir en esos tiempos. La mayor conquista territorial de su historia: la conquista de los aztecas. Esta figura clave no es otra más que el conquistador Hernán Cortés, elogiado por unos y difamado de verdugo por otros.

Lo envuelve una serie de misterios y hermetismo así como de contradicciones. A través de este artículo, te daremos toda la información para que puedas conocer los aspectos más relevantes sobre Hernán Cortés: su nacimiento, recorrido, conquistas, entre otros.

Infancia y juventud

Durante el año 1485 en Medellín, Extremadura, se dio el nacimiento del niño que lleva por nombre Hernán Cortés. Creció en una familia de la baja nobleza, donde recibió una breve formación de derecho en Salamanca entre los 14 y 16 años, antes de abandonar sus estudios para dedicarse a una vida colmada de aventuras.

Así intentó en diversas ocasiones tanto participar en las campañas del Gran Capitán en Italia, como embarcarse a la India, un territorio extraño e inexplorado en el que España empezaba a asentarse. Finalmente, lograría este último objetivo en 1504 partiendo hacia la isla Hispaniola. Los siete años posteriores, se sabe que Cortés se instaló en La Española como funcionario y volvió a España al menos una vez, antes de iniciar su carrera castrense a partir de 1511.

Hernán Cortés, el conquistador del Imperio Azteca

Llegada a Cuba y conflictos con Diego de Velázquez

El primer viaje en el que participó Cortés fue la conquista de Cuba al mando de Diego de Velázquez. Como recompensa por sus servicios, se le entregaron tierras en la isla e incluso se convirtió en alcalde de Santiago, aunque esta riqueza personal pronto se rompería.

Se sabe que la relación de Cortés con las autoridades españolas era complicada y que la meta para dirigirse a México era iniciativa propia. Por tal razón, Cortés fue detenido por orden de Velázquez, quien fue difamado de conspiración antes de saltar a América continental, aunque esta vez fue liberado. Sin embargo, Velázquez aparentemente temía una rebelión de Cortés, por lo que decidió detenerlo antes de su partida. El 18 noviembre de 1518,  Hernán Cortés divisó en riesgo su excursión, motivo que hizo adelantarse a Velázquez, partiendo desde temprano con unos 600 individuos alistados.

Conquistas iniciales

Cuando Cortés finalmente llegó a la costa mexicana (península de Yucatán), el entonces dominante y poderoso imperio maya se había dividido en varias pequeñas ciudades-estado autónomas. EI imperio Azteca había conseguido la superioridad en México y mantuvo su dominio sobre otros pueblos más pequeños, basado en un plan de impuestos y gracias a su aparente superioridad militar.

Por eso, los primeros contactos se hicieron con Cortés, en algunos de estos reinos mayas. Tras ser presentados al gobernante local, los españoles exigieron que los indígenas abandonaran su religión y adoptaran el cristianismo y continuaron destruyendo los ídolos y colocando cruces en su lugar.

Este sería el comienzo de una primera fase en la que los hombres a cargo de Cortés conocerían los pueblos de la zona, e incluso hallarían a dos españoles (sobrevivientes del hundimiento de un barco) que se habían integrado entre los mayas, permitiéndoles tener uno de ellos Jerónimo de Aguilar como intérprete de la lengua maya.

Además, en esta época se producirían algunas batallas significativas, como la de Potonchán. Según los propios cronistas latinoamericanos, estos a menudo comenzaron con las demandas de los conquistadores de ingresar a las ciudades mayas, luego de que estas últimas intentaran apaciguarlos con comida y dádivas.

Con brevedad, la noticia de estos sucesos arribó a la capital del poderío azteca Tenochtitlán, por lo que el emperador Moctezuma mandó mensajeros para toparse con los españoles, aunque todavía se niega a llevarlos a la metrópoli. Simultáneamente, los conquistadores comenzaron a establecer importantes coaliciones militares con los totonacas y tlaxcaltecas, agotados ​​de la dominación ejercida por los aztecas.

Al mismo tiempo, el conflicto con Diego de Velázquez continuó su curso y se intensificó cuando se conoció su designación como el “líder” de Yucatán, lo que llevó a Cortés a movilizar soldados con parte del botín a la corte española para asegurarse el puesto. De camino a Tenochtitlán, la primera gran masacre documentada a manos de los españoles, muy superiores en armas a los colonos locales, tuvo lugar en la ciudad de Cholula, donde se estima que murieron al menos 5.000 lugareños.

Derrota de los aztecas

A finales de 1519, Cortés llegó a Tenochtitlán donde se dio la primera reunión entre el emperador azteca y el colono español. La comunicación fue viable gracias al trabajo de la indígena “Malinche”, una maya entregada a Cortés como esclava e intérprete del náhuatl (lengua azteca) al maya, que luego Aguilar traducía al español.

Inicialmente, los aztecas creían que los españoles eran enviados por su dios Quetzalcoatl, para que fueran recibidos con generosidad pero con miedo. Sin embargo, las relaciones pronto se estropearon cuando los soldados españoles temieron el intento de asesinato, temor que en parte fue alentado por los tlaxcaltecas, y comenzaron a tomar como rehén a Moctezuma.

En ese instante, reventó una ofensiva entre los totonacas y los mexicas cerca de Veracruz, en la que fallecieron ocho españoles y donde los aztecas vieron que los conquistadores eran simples mortales fáciles de combatir.

Ante el aviso de esta contienda, Cortés agarró como prisionero al monarca azteca y demandó que los culpables del atentado fueran conducidos a su presencia. Todos ellos corroboraron que siguieron las instrucciones de Moctezuma, por lo que fueron asesinados. Hernán Cortés le absolvió la vida al emperador, pero lo forzó a proclamarse como súbdito del rey español Carlos V.

Los acontecimientos dieron un giro diferente con la intervención de Diego de Velázquez, quien llegó al continente para combatir a los rebeldes y también alertó a los aztecas de que Cortés era un traidor a su rey y exigió que lo mataran.

Este movimiento obligó a Cortés a dejar varios hombres en guardia en Tenochtitlán y a movilizar la mayor parte de sus fuerzas para combatir contra las tropas de Pánfilo de Narváez al servicio de Diego de Velázquez. La contienda duró poco y terminó cuando la mayoría de las tropas de Narváez se unieron a Cortés y Narváez regresó a Cuba.

Al mismo tiempo, la guarnición de Tenochtitlán, dirigida por Pedro de Alvarado llevó a cabo una matanza en la plaza del templo de Tenochtitlán, durante una de las celebraciones religiosas aztecas más trascendentales, desatando una revuelta armada al regreso de Cortés. En ese momento se produjo la muerte de Moctezuma, quien quiso apaciguar a su pueblo en circunstancias que no están claras.

Muerte de Hernán Cortés 

En el año 1540, finalmente Hernán Cortés decide regresar a España, donde en tiempo venidero, específicamente  2 de diciembre de 1547, muere en la casa de su aliado Alonso Rodríguez en Castilleja de la Cuesta en Sevilla. 

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