Las “Flash Card”: las tarjetas de estudio que te ayudan a memorizar

Las “Flash Card” las tarjetas de estudio que te ayudan a memorizar

Las Flash Card o tarjetas de estudio son una herramienta de larga data popularizada por lo menos a partir del siglo XIX gracias a los avances de la industrialización. Desde sus origenes han tenido una función similar: servir de apoyo para recordar palabras y conceptos de una forma bastante práctica y, sobre todo, eficiente al largo plazo.

Aunque buena parte de estas tarjetas han estado orientadas a un público infantil pueden ser adaptadas y utilizadas por jóvenes y adultos. Esto se debe a que se trata de una herramienta y técnica de estudio útil para potenciar la memoria. Esto también quiere decir que las Flash Card pueden ser elaboradas por sus propios usuarios de una forma totalmente personalizada.

En esta oportunidad podrás aprender más sobre las tarjetas flash: su origen, utilidad, formas de crearlas y utilizarlas así como varios ejemplos. Si quieres un apoyo extra para mejorar tu retentiva y comprensión mediante una herramienta dinámica y efectiva, has llegado al lugar indicado.

¿Qué es y cuál el origen de las tarjetas Flash?

Una Flash Card es una ficha de estudio con información puntual relativa al significado de una palabra o concepto. Su origen concreto es difícil de rastrear pero se cree que los pedagogos siempre han utilizado métodos visuales y sintéticos para facilitar el aprendizaje de palabras y conceptos novedosos para sus aprendices.

Lo que sí puede rastrearse con mayor éxito es la popularización de las tarjetas flash como herramienta de estudio para chicos y jóvenes. Al menos desde el siglo XIX se iniciaron algunos ensayos de lo que hoy entendemos por Tarjetas Flash, como por ejemplo, un texto llamado Improvements in Education publicado en 1805 por Joseph Lancaster en el que se incluyeron por vez primera tarjetas para facilitar el aprendizaje de la lectura.

Ya para el siglo XX, una vez instaurada la educación pública y obligatoria, podría afirmarse que las flash cards se habían convertido en una herramienta indispensable como complemento, e incluso como contrapeso, a las deficiencias del sistema educativo. En todo caso, lo importante es comprender que ya para dicho siglo las tarjetas de estudio gozaban de popularidad y probada utilidad.

¿Cual es la utilidad de esta herramienta?

En principio las flash card sirven para presentar información muy puntual (palabras o conceptos) y asociarla con diversos elementos que faciliten su asimilación. Así, por ejempo, las tarjetas de estudio orientada a infantes que aún no dominan el lenguaje colocan por un lado el término en cuestión (por ejemplo: castillo) y al reverso una ilustración del objeto referenciado. 

Este principio puede ser extrapolado a casi cualquier ámbito y nivel. Después de todo, bien sea que una persona se dedique a la mecánica, la medicina, el deporte o las ciencias sociales, siempre se enfrenta ante conceptos y términos específicos. En tales casos, una manera de repasar y afianzar conocimientos es mediante la elaboración y uso de las Tarjetas Flash.

Así, por ejemplo, un estudiante de medicina puede crear varias tarjetas flash para estudiar varios procesos fisiológicos. En un lado de la misma podría poner el término relativo a cada proceso y a su reverso los elementos involucrados, así como sus relaciones. Lo “flash” de las tarjetas radica en la velocidad con que ayuda a recuperar información, la cual está debidamente resumida.

¿Cómo se hace una tarjeta flash?

El proceso para crear una tarjeta flash se describió superficialmente en el apartado anterior. Sin embargo, no es tan simple como colocar un término y su definición. Lo que debes tener en cuenta es que una tarjeta Flash debe ser tan elaborada como tus necesidades lo exijan.

Algo que no debes perder de vista es que tú mismo debes elaborarlas. Sí, las tarjetas Flash funcionan mucho mejor cuando son elaboradas por la propia persona que las va a utilizar. En tal sentido hay una serie de elementos que puedes agregar  para hacerlas mucho más efectivas:

  • Incluir dibujos y esquemas en el lado dedicado a la explicación
  • Aplicar diferentes tipografías y colores para diferenciar entre tipos de conceptos y términos de modo que tu cerebro pueda asimilar con mayor facilidad su jerarquía e importancia.
  • Sintetizar la información con términos que te sean comprensibles. Usa tu propia forma de expresarte puesto que así será más sencillo retener la información.

De esta manera, una vez que hallas leído y realizado resúmenes de tus textos puedes completar la sesión de estudio utilizando también las Flash Card que hayas logrado elaborar. Estas serán, por lo tanto, una herramienta para recuperar información completa y precisa con el fin de no perder los detalles relativos a los conceptos más importantes del tema estudiado.

Ejemplos

Como ya se mencionó las tarjetas Flash pueden ser prácticamente utilizadas para cualquier ámbito educativo. Toda disciplina tiene unos autores, términos y procedimientos. Lo que el estudiante hace es aprender dichos autores, técnicas y métodos hasta hacerse un profesional. Dicho esto, veamos 2 ejemplos distintos, uno para biología y otro para ciencias sociales.

Ejemplo 1: La Fotosíntesis

En un lado de la tarjeta: el nombre del concepto y  una pequeña ilustración relativa al mismo (una planta con sus hojas, tallo y raíces a la intemperie junto al sol).

En el reverso: “Proceso químico que tiene lugar en las plantas con clorofila y que permite, gracias a la energía de la luz, transformar un sustrato inorgánico en materia orgánica rica en energía” (definición extraída de Oxford Languages, se han resaltado los términos de interés).

Ejemplo 2: Anomia

En un lado de la tarjeta: El nombre del concepto, una pequeña ilustración (de ser posible) y el nombre del autor que acuñó dicho término (en este caso, el sociólogo francés, Emile Durkheim).

En el reverso: Estado de desorganización social o aislamiento del individuo como consecuencia de la falta o la incongruencia de las normas sociales. (Definición extraída de Oxford Languages, se han resaltado los términos de interés).

En ambos casos puede ampliarse la información del concepto. Por ejemplo, puede apuntarse que la fotosíntesis se relaciona con el fenómeno del fototropismo (tendencia de las plantas a crecer en dirección a la fuente de luz, por lo general solar) o bien puede apuntarse que la anomia tiene una correlación con las tasas de suicidio y criminalidad de una sociedad concreta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.