¿Qué es y cómo escribir un microrrelato?

¿Qué es y cómo escribir un microrrelato?

Contar una historia en pocas palabras no es tan difícil como parece, es cuestión de empeño y práctica. Si Hemingway logró escribir un cuento con seis palabras, te aseguro que tú con un poco de empeño puedes lograr una microhistoria. Sólo necesitas algunas instrucciones muy sencillas para pulir tu idea. Si amas escribir y quieres aprender a realizar un microrrelato, no dudes en aprovechar esta información.   

¿Qué es un microrrelato?

Un microrrelato, conocido también como microcuento, microhistoria, minificción o microficción, es una historia en prosa contada en trescientas palabras o menos, generalmente ficticia. Entre los amantes de estos relatos breves es fácil escuchar que Ernest Hemingway escribió la microhistoria más famosa y usó solo seis palabras: For sale: Baby shoes. Never worn (Se vende: zapatos de bebé, nunca usados).

El desafío de escribir una microhistoria es hacer que cada palabra cuente, por lo tanto debes elegir palabras significativas y construir oraciones sólidas. Como cualquier otra obra de ficción, un microrrelato aún siendo muy breve tiene una secuencia: un comienzo, un medio y un final.

Además, en su estructura incluye un giro o un conflicto, que puede ser un cambio en el personaje o un giro en la trama. El microrrelato también tiene un escenario, que no requiere muchos pormenores, pues no tiene la longitud suficiente para incorporar descripciones sean sencillas o elaboradas.

¿Cómo estructurar paso a paso una microhistoria?

Para escribir un microrrelato primero debes conocer su estructura e identificar muy bien los datos que requieres para elaborarlo. A continuación, te presentamos toda la información que debes reunir para iniciar la escritura de la microhistoria:    

Elige una emoción

Al leer una pieza de ficción, los lectores quieren emoción, algo que les atraiga y les genere un sentimiento. Realmente 300 palabras es un margen un poco estrecho para ofrecerles eso, no puedes hacer referencias a muchas emociones o darle reveses a la historia, es decir no puedes extenderte en una trama compleja. En un microrrelato tienes que ser directo.

¿Qué es y cómo escribir un microrrelato?

El truco para incitar la emoción en esta cantidad reducida de palabras es concentrarse en una sola emoción. La que elijas será tu punto de partida para escribir tu microhistoria. Dicho en palabras de Scott Fitzgerald: Encuentra la emoción clave, esto puede ser todo lo que necesitas para encontrar tu cuento.

Establece el conflicto

Recuerda que tu historia no tendrá sub-tramas, así que debes ser directo y conciso. Una vez seleccionada tu emoción principal, debes elaborar el conflicto que rodea a la misma, de manera simple, enfocado y bien definido. Necesitas reducir la idea tanto como sea posible, empleando la famosa visión de túnel.

Selecciona los personajes

Lo ideal es elegir máximo dos personajes, un número mayor implica una explicación extensa, que no puedes permitirte. Recomendamos que tu personaje sea atractivo e inolvidable, ya sea por una característica física, una peculiaridad en la voz, una actitud fuerte o enigmática, un modo inusual. Si decides darle un nombre, es importante que elijas uno corto, permitiéndote mantener el microambiente.

Escoge tu escena

Una vez que tienes la emoción clave, el conflicto y los personajes, queda por escoger la escena que es donde combinamos todo. Cuando tienes más de una escena, selecciona una como principal y ofrece al lector un detalle sobre ella, las demás deben ser apenas perceptibles, un segundo plano. Para describirla, menciona sólo algunos detalles, muy bien seleccionados que darán vida a lo demás.

Elige sólo un punto de vista

El microcuento emplea un sólo punto de vista. No se pueden hacer uso de muchas palabras, por lo tanto, intercambiar puntos de vista sin perder la coherencia de la historia es un poco difícil. Elige el punto de vista limitado, funciona mejor para conectar al lector con los personajes.

¿Cómo desarrollar una microhistoria?

Una vez definida la estructura del microrrelato es momento de desarrollarla y darle forma, así que te presentamos algunas recomendaciones para que lo lleves a cabo de la manera más creativa, precisa e interesante posible: 

Empieza por el conflicto

En una microhistoria, no hay espacio para descripciones, trasfondos o formación de personajes, por lo que debes empezar a escribir en el medio o directo al conflicto.

Centrarte en el arco del personaje

Los personajes planos no ofrecen nada a los lectores y no generan interés, por esta razón algo debe pasarle al tuyo: un evento drástico, una emoción profunda, un descubrimiento, para que él o ella termine la historia de manera diferente a como la iniciaron. Es decir, al final, el personaje debería sentir o hacer algo diferente que no estaba haciendo antes.

Escribe toda tu historia

Es normal que en el primer borrador se empleen muchas palabras innecesarias, así que el tuyo será una microhistoria contada con una gran cantidad de palabras, es algo muy común en quien está comenzando. Para realizar tu microrrelato, escribe todo lo que se te ocurra: describir los personajes y sus emociones, los escenarios y puntos de vista. La intención es formar la historia dentro de ti, sentirla y luego elegir qué es relevante.

Recortando los excesos

Ahora que escribiste el primer borrador, ¡es hora de cortar lo que sobra! El resto de la redacción de tu historia será la que importe, por lo tanto, lo que dejes debe agregar valor y significado a la misma. Enfócate en lo necesario para que el microrrelato exprese lo que tú quieres.  

Pulir cada oración

Uno de los últimos pasos para escribir un microrrelato es pulir las oraciones, cada palabra debe contener un significado: una emoción, una acción, un detalle. Las oraciones deben tener un significado en sí mismas, es decir, tener sentido si están solas. Pero también son parte de un todo, así que deben construir activamente la historia.

Asegúrate de que tus primeras y últimas frases sean las más fuertes pues son la entrada y la salida de la historia y deben impresionar. Recuerde que la primera oración enganchará a las personas a seguir leyendo y la última les hará masticar tu historia, releerla, saborearla una vez más y guardarla en la memoria.

Crea un título atractivo

El título es la presentación de tu relato, la promesa de lo que viene y la primera impresión de la historia. Así que piensa muy bien tu título, nombra tu historia revelando el tema general, pero evita contar algún evento. Intenta que el título sea definitivamente irresistible y obliga al lector a leer el contenido. 

Disfruta el proceso y no deje de practicar

Escribir microrrelatos es un desafío, uno muy interesante. Una vez que lo pruebes, te aseguramos que irás por más y con la práctica, tus borradores serán cada vez más cortos y una versión cercana a la obra final. Si deseas perfeccionar tus habilidades de escritura, iniciarte en los microrrelatos es una forma eficaz para eso.

Redactar una microficción exige mucha concentración, el uso de verbos fuertes, palabras muy emocionales, oraciones pulidas, navegar entre géneros literarios, entre otras cosas, por lo que tu escritura evolucionará hacia una versión más nítida, concisa y elegante en un abrir y cerrar de ojos.

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